
Con el súper perro que salva a los habitantes de Capitol City, mi antipatía hacia las mascotas sufrió un serio revés: ahora se transformó en odio. La historia de
Supercan es tan remanida, el argumento tan mediocre y los gags tan obvios, que los chicos no saben si ponerse a llorar o inyectarse ritalina para poder ver hasta el final. Los poderes extraordinarios y las ocurrencias de este animalito hacen recordar toda la expresividad y magnetismo del caballo negro de Hoss Cartwright cada vez que se estacionaba frente a la cocina de Hop Sing.
Puntaje: 3 (Dolor de Huevo)
4 comentarios:
Nunca me gustaron las películas con perros, gatos, u otros animales.
Capaz puedo excluír a Cocodrilo Dandy, pero no se si cuenta, en ese caso el bicho tiene un papel segundón.
Chatrán, lejos, la película que más me aburrió en mi vida.
En el caso de Supercan,la verdad, prefiero quedarme con la duda...
Vic: A mí tampoco me gustan las películas con animales, como Rocky, por ejemplo.
Y sí, quedate con la duda, que para eso está este blog.
muy bueno el blog edgardo. justo la semana pasada cite una de tus notas en mi blog.
yo le pongo un dolor de huevo a "clever presenta".
muy triste la tele de cba.
saludos!
San gordelius: cuál es tu blog? No sabía de Clever. Vamos por él...
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